From: Cervantes: Bulletin of the Cervantes Society of America
16.1 (1996): 96-98.
Copyright © 1996, The Cervantes Society of America
| REVIEW |
|
Lo primero que debe decirse de esta edición
de las Novelas ejemplares es que se trata de un trabajo ejemplar a
la altura del sujeto. Está hecha con el minucioso y desapasionado
cuidado de una investigadora incansable, atenta al dato y al detalle de la
edición príncipe impresa por Juan de la Cuesta en Madrid en
1613. Como explica la autora en su Criterio de esta edición,
preciso y escueto (xx-xxiv), existen diferencias de texto entre los varios
ejemplares de la edición de Cuesta conservados en bibliotecas de Madrid,
Barcelona, Nueva York, Londres, Berlín. Esto es debido a que a medida
que se componían las hojas, proceso que se hacía a
mano y por más de un compositor, añade la
reseñadora se iban corrigiendo las erratas detectadas sin proceder
consistentemente. Así, por ejemplo, entre el texto del ejemplar que
se guarda en la Biblioteca Nacional de Madrid, modelo del facsímil
realizado por la Real Academia Española en 1917 y el conservado en
la Biblioteca Bonsoms de Barcelona utilizado por la autora, se encuentran
una veintena de variantes (consistentes en su mayor parte en correcciones
de erratas). Luttikhuizen ha escogido el ejemplar de la Bonsoms por
estimarse que se trata de un texto más depurado (xxi).
El repaso verdaderamente detectivesco de la
historia editorial de las Novelas ejemplares llevado a cabo por Frances
Luttikhuizen pone de manifiesto el desorden de criterios seguidos por los
editores desde Cuesta, según el modelo o modelos de que derivan y
el tipo de enmiendas y cambios efectuados, lo cual también va por
los textos impresos por algunas editoriales prestigiosas. Esto ha dado origen
a errores y enmiendas equivocadas en traducciones extranjeras. Toda esta
confusa historia editorial de las Novelas ejemplares proviene no
sólo de la utilización arbitraria de las fuentes sino también
del hecho que los editores de finales del siglo XIX no habían
visto todavía un ejemplar de la editio princeps (xxvii)
ya que la primera facsímil se editó en 1917. Así
y todo, la edición
|
|
||
| 16.1 (1996) | Review | 97 |
|
|
||
facsímil no tuvo toda la trascendencia que hubiera podido
esperarse y sólo en estudios recientes de las Novelas
ejemplares, se observa ya una creciente preocupación por la
recuperación del genuino texto cervantino (xxviii).
Esta recuperación nos la ofrece Frances
Luttikhuizen en la presente edición. Se trata de un trabajo impresionante
llevado a cabo durante más de diez años de intenso estudio.
La autora hace un minucioso cotejo entre las ediciones de las Novelas
ejemplares desde la de Cuesta de 1613 hasta la de Castalia de 1982 (la
de Avalle-Arce), 43 en total, ilustrando en forma de árbol
genealógico (xxx) la paternidad, maternidad o incesto
discúlpeseme la imagen de las varias ediciones consideradas
fidedignas. Tras cuidadosa consulta de todas las ediciones que han precedido
a la suya (véanse Bibliografía selecta,
Ediciones modernas principales, Obras completas,
Obras sueltas, xxiv-xxxi) pero siempre en función de la
Bonsoms, la autora nos ofrece abundantes y certeras anotaciones cuyo intento
es resolver problemas de edición, de significado, de alusiones
y de referencias históricas (xxi). Se apoya, además,
en la literatura crítica y léxica (véanse
Estudios, Diccionarios y glosarios, xxxi-xxxvi) de
manera que esta edición nos ensancha el horizonte del pensar
cervantino.
Por lo que a mayúsculas, acentos
ortografía y puntuación se refiere, Frances Luttikhuizen sigue
el criterio habitual en las modernas ediciones de los textos clásicos.
Pero muy acertadamente ha respetado las peculiaridades
lingüísticas y los vocablos típicos de la época:
vacilaciones vocálicas (recebir, escuro, sotil) fusión
de preposición y pronombre (dello, dél, dese) y otras variantes
de formas habituales, (ponellas, obedecellos, ahora / agora / aora, ansí
/ así, felice, la color, letura, efeto, priesa, trujo, lición,
grita, etc.; xxi), además de formas rústicas (güerta),
malapropismos de habla inculta (facinoroso, malino, envesado, gancia, repolido),
algunos maliciosos (dares y tomares por dimes y
diretes, 428 n.113); todo lo cual contribuye a sumergir
al lector moderno en una época de mayor riqueza en matices
lingüísticos que la nuestra y a dejarle oir voces y tonos que
pudieran pasar desapercibidos al modernizar el léxico.
Dado que la lengua del Siglo de Oro no ha
evolucionado tanto como la anglosajona (leer un texto de Shakespeare requiere
estudiarlo), al lector de habla hispana le es posible navegar con facilidad
por el lenguaje original de las Novelas ejemplares en esta nueva
edición y saborearlo plenamente. Pero las dudas que le queden sobre
el sentido de una frase o de una palabra, se las disipan al momento las
excelentes notas al pie de página.
En las notas, la autora llama la atención
sobre equívocos (de tan poco momento importancia, corto
tiempo) y juegos de palabras (estribo / estribillo, 409 n.25);
aporta explicaciones de nombres que tienen más de un sentido
(filipo, 360 n.14); anota barbarismos (permafoy =
par ma foi, por mi fe, 325 n.186), alusiones cultas, literarias,
bíblicas, y a personajes de la época; indica imágenes
alusivas al refranero; descuidos de Cervantes o del compositor (un nombre
propio por otro), juegos de palabras (virote, galán ocioso
por birrete, gorro de magistrado, 327 n.196); da numerosas
explicaciones cultas de pasajes ambiguos o comenta sobre correcciones
injustificadas (como no conviene en vez de
me conviene, según dice el texto original, 519
n.80). Al mantener intactas las supuestas erratas del texto príncipe
(alguna como acababa por alababa, 243
|
|
||
| 98 | HELENA PERCAS DE PONSETI | Cervantes |
|
|
||
n.56, no deja lugar a dudas ni es controversial) da ocasión a que
el lector se enfrente directamente con el texto original de modo que si en
lugar de error se trata de un doble sentido, malicia o gracia significativos
le sea dado captarlos sin menoscabo del sentido anotado. Estas notas tienen,
por tanto, la virtud educativa de invitar al lector a dialogar con la anotadora,
aprobar o divergir de ella y así contribuir a ampliar y enriquecer
el texto.
Por todo ello, la presente edición de
Frances Luttikhuizen es la que más se aproxima hasta hoy al
auténtico texto cervantino. Aunque la autor dice modestamente que
su trabajo tiene en cuenta las necesidades del lector medio,
nos da una edición que será de consulta obligada para el
cervantista que quiera ahondar en el mundo de las Novelas ejemplares.
| Helena Percas de Ponseti |
Richards Professor Emerita |
| Grinnell College |
|
|
Prepared with the help of Sue Dirrim |
|
| Fred Jehle jehle@ipfw.edu | Publications of the CSA | HCervantes |
| URL: http://users.ipfw.edu/jehle/cervante/csa/artics96/percas.htm | ||