Call For Proposals for "Pop Culture" issue of:
TRANS- Revue de Littérature Générale et Comparée.
Send 400-500 word abstracts in French, Spanish, or English
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POP CULTURE
The term pop culture –Anglo-Saxon equivalent of « mass culture » – refers to a cultural phenomenon which started, according to historian Dominique Kalifa, in the 1860s and developed all along the 20th century. Pop culture encompasses cultural industry and mass media of all sorts, from the press to the Internet, to cinema, radio and television. This approach doesn’t however exhaust the definition of that phenomenon: what bonds can we build up between popular culture and mass culture? The very ambiguity of the term pop culture, diversely commented upon and translated by specialists of American history (J. Portes, M. Kammen), shows how difficult it is to establish boundaries. Are terms a little too facile like « consumption », « series » or « stereotype » sufficient to understand its effects? Very often opposed to elite culture, mass culture has long been considered with circumspection, notably because of its calling into question by the School of Frankfurt – the technical reproducibility of the work leading, according to Benjamin, to the loss of its « aura ». The diffusion and institutional recognition of « pop art » helped clouding the issue.
Literature has built up fundamental bonds with pop culture. Since the beginnings of high circulation press, the serialized novel became an extremely popular genre, which didn’t prevent authors like Balzac, Sue or Dumas to obtain an institutional legitimacy.
Pop culture also represented a fruitful source where to draw new writing processes. If cinema techniques have had a determining influence on the evolution of the novelistic genre (Faulkner, Juan Rulfo), some novelists nowadays claim to find their inspiration in the writing and editing processes of American TV series .Besides, more and more phenomena of hybridization of genres can be witnessed, which seem to make obsolete the very idea of « paraliterature » : novel, and poetry, mix with strip cartoons (« balloon-poems » in Orfi aux enfers by Dino Buzzati, new genre of the« graphic novel») ; the detective story has been widely “besieged” by avant-garde literatures (especially by the Nouveau Roman and its epigones), while Sci-fi and fantasy emerge as a more and more « legitimate » culture invading « art-house » literature – as we would talk of art-house movies .
Relationships between literature and pop culture can also be spotted as far as diffusion means are concerned: we have referred to the serialized novel and the role of the press, but we should also mention recorded poetry which uses resources like magnetic tapes and radio (B. Heidsieck, J. Giorno), the role of the Internet (medium used for Xavier Malbreil’s « animated calligrammes » or the first online version of the « novel » Tumulte by François Bon) - the new media et their hypertextual potentialities also being convertible in writing processes, like in the famous novel The House of Leaves de M. Z. Danielewski.
One should also study the authors whose success is built on this boundary-position between literature and pop culture : we could mention Douglas Coupland and the already classical Generation X. Tales for an Accelerated Culture, which includes in the margin illustrations, adverts and slogans specific to pop culture ; V. Ravalec, author of the prized novel Cantique de la racaille, but also of a strip cartoon entitled Tokio girls inspired by Japanese mangas, who is also a screenwriter crazy about rock’n’roll ; but also the controversial Maurice G. Dantec, whose works manage to « mix » detective story, Sci-fi, serialized novel, and even essay.
Finally, at the time of the Long Tail phenomenon - this diversification of cultural material whatever its form being allowed by the booming of the Internet -, we can be tempted to question the very notion of « mass culture ». Let us take the example of the blogger, through which the notion of pop culture finds both an incredible rebirth and an ultimate limit: when anyone can become a writer on the web and find regular readers, can we still talk about « mass culture »? What changes do those phenomena imply on the « literary object »?
All those borrowing processes, interferences and parallels between literature and pop culture are what we wish to focus on, without excluding any genre, but in a perspective which remains faithful to the comparatist aim of journal.
Article proposals (3000 characters, 500 words), to which a brief bibliography and a short introduction of the writer must be joined, must be sent before October, 26th 2009 in word or rtf file to : lgcrevue@gmail.com respecting the MLA layout : http://owl.english.purdue.edu/owl/resource/557/01/. The selected articles will have to be sent for December, 23th 2009. We remind you that the journal TRANS- accepts articles written in French, English and Spanish.
http://trans.univ-paris3.fr/spip.php?article175
POP CULTURE
El término pop culture – equivalente anglosajón de « cultura de masas » - designa un fenómeno cultural que, según el historiador Dominique Kalifa, comienza en los años 1860 y se desarrolla a lo largo del siglo XX. La pop culture abarca la industria cultural y los mass media en todas sus formas, de la prensa a internet, pasando por el cine, la radio y la televisión. Sin embargo esta definición no agota la complejidad del fenómeno: ¿Qué relación cabe establecer entre la cultura popular y la cultura de masas? La misma ambigüedad del término pop culture, comentado y traducido de maneras muy diversas por los especialistas de la historia americana (J.Portes, M.Kammen) atestigua la dificultad de establecer fronteras. ¿Los conceptos socorridos de “consumo”, de “serie’ o de “estereotipo” son suficientes para dar cuenta del fenómeno? Habitualmente contrapuesta a la cultura de élite, la cultura de masas ha sido considerada con circunspección desde hace mucho – y sigue siéndolo hoy día -, debido sobre todo a la crítica de la misma realizada por la Escuela de Frankfurt: según Walter Bejamin, la reproductibilidad técnica de la obra conlleva la pérdida de su “aura”. La difusión y el reconocimiento institucional del “pop art” ha acabado de desdibujar las barreras.
La literatura ha entretejido vínculos fundamentales con la pop cultura. Desde la aparición de la prensa de gran tirada, la novela folletinesca se transforma en un género extremadamente popular, lo cual no impedirá a Balzac, Sue o Dumas adquirir una legitimidad institucional.
La pop cultura ha constituido también una fuente de la cual extraer nuevos procedimientos de escritura. Si las técnicas del cine han tenido una influencia determinante en la evolución de la novela (Faulkner, Juan Rulfo), algunos novelistas actuales reconocen inspirarse en los procedimientos de escritura y de montaje de las series televisivas estadounidenses. Los fenómenos cada vez más frecuentes de hibridación de géneros parecen volver obsoleta la misma idea de “paraliteratura”: la novela y la poesía se mezclan con el de las historietas y cómics (los “poemas-historieta” de Orfi en los infiernos de Dino Buzatti, un nuevo género de “novela gráfica”); la novela negra ha sido ampliamente explotada por la literatura de vanguardia (empezando por le Nouveau Roman y sus epígonos), mientras que la Ciencia Ficción y la fantasy se afirman cada vez más como una cultura “legitimada” al acceder al título de literatura “de autor” – como se suele hablar del “cine de autor”.
La relación entre literatura y pop culture aparece también en lo relativo a los medios de difusión: a los ejemplos del folletín y de la prensa habría que añadir el de la poesía sonora basada en los recursos de la banda magnética y de la radio (B. Heidsieck, J. Giorno), el papel de internet (soporte de los “caligramas animados” de Xavier Malbreil, o de la primera versión en línea de la “novela” Tumulte de François Bon). Los nuevos media y sus potencialidades hipertextuales pueden también convertirse en procedimientos de escritura, como en la famosa novela The house of leaves de M. Z. Danielewski.
Habría asimismo que estudiar a los autores cuyo éxito se construye a partir de esta posición fronteriza entre literatura y pop culture: cabría citar a Douglas Coupland y el ya clásico Generation X. Tales of an Accelerated Cultura, que incluye en sus márgenes ilustraciones, anuncios y eslóganes propios de la pop cultura; V. Ravalec, autor de la premiada novela Cantique de la Racaille, pero también de un comic inspirado en los mangas japoneses, Tokio Girls, y guionista apasionado de Rock’n roll: o también al muy polémico Maurice G. Dantec, cuyas obras consiguen mezclar la novela negra, la ciencia ficción, el folletín e incluso el ensayo.
Por último, coincidiendo con el fenómeno de la Larga Estela – la diversificación de la oferta cultura en todas sus formas inducida por la explosión d’internet – cabría interrogar la misma noción de “cultura de masa”. Por ejemplo, en la figura del bloguero la noción de pop culture adquiere simultáneamente una increíble expansión y un postrer límite: cuando todo el mundo puede convertirse en escritor en la red y encontrar un público fiel, ¿tiene sentido todavía hablar de “cultura de masas”? ¿Cuáles son las transformaciones del “objeto literario” inducidas por estos fenómenos?
Todos estos procedimientos de préstamos, interferencias y aproximaciones entre literatura y pop culture constituyen el centro de nuestro interés, sin exclusión de géneros, pero desde una perspectiva fiel a la orientación comparatista de la revista.
Las propuestas de artículo (3000 signos, 500 palabras) acompañadas de una breve bibliografía y de una corta presentación del redactor, deben ser enviadas antes del 26 de octubre del 2009 en documento word o RTF a la dirección: lgcrevue@gmail.com siguiendo las pautas de redacción de la revista: http://trans.univ-paris3.fr/spip.php?article72. Los artículos seleccionados deberán enviarse antes del 23 de diciembre del 2009. Recordamos que la revista TRANS- acepta los artículos redactados en francés, inglés y español.
http://trans.univ-paris3.fr/spip.php?article175
POP CULTURE
Le terme de pop culture – équivalent anglo-saxon de « culture de masse » – désigne un phénomène culturel qui commence, selon l’historien Dominique Kalifa, dans la décennie 1860 et se développe tout au long du 20e siècle. La pop culture englobe l’industrie culturelle et les médias de masse sous toutes leurs formes, de la presse jusqu’à Internet, en passant par le cinéma, la radio et la télévision. Cette approche n’épuise cependant pas la définition de ce phénomène : quels liens tisser entre culture populaire et culture de masse ? L’ambiguïté même du terme de pop culture, diversement commenté et traduit par les spécialistes de l’histoire américaine (J. Portes, M. Kammen), témoigne de la difficulté à établir des frontières. Les termes quelque peu faciles de « consommation », de « série » ou de « stéréotype » sont-ils suffisants pour en comprendre les effets ? Couramment opposée à la culture d’élite, la culture de masse a longtemps été – et est encore - considérée avec circonspection, notamment du fait de sa mise en cause par l’Ecole de Francfort – la reproductibilité technique de l’œuvre amenant, selon Benjamin, à la perte de son « aura ». La diffusion et la reconnaissance institutionnelle du « pop art » a achevé de brouiller les cartes.
La littérature a tissé des liens fondamentaux avec la pop culture. Dès l’avènement de la presse à grand tirage, le roman feuilleton devient un genre extrêmement populaire, ce qui n’empêchera pas Balzac, Sue ou Dumas d’acquérir une légitimité institutionnelle.
La pop culture a aussi constitué une source féconde à laquelle puiser de nouveaux procédés d’écriture. Si les techniques du cinéma ont eu une influence déterminante sur l’évolution du genre romanesque (Faulkner, Juan Rulfo), certains romanciers actuels affirment trouver leur inspiration dans les procédés d’écriture et de montage des séries télévisuelles états-uniennes. On assiste par ailleurs de plus en plus à des phénomènes d’hybridation des genres qui semblent rendre obsolète l’idée même de « paralittérature » : le roman, et la poésie, se mêlent à la BD (« poèmes-bulles » d’Orfi aux enfers de Dino Buzzati, nouveau genre du « roman graphique ») ; le polar a été largement investi par les littératures d’avant-garde (à commencer par le Nouveau Roman et ses épigones), alors que la SF et la fantasy s’imposent de plus en plus comme culture « légitime » en investissant la littérature « d’auteur » - comme on parlerait du « cinéma d’auteur ».
Les relations entre littérature et pop culture apparaissent aussi sur le plan des moyens de diffusion : nous avons évoqué le roman feuilleton et le rôle de la presse, mais il faudrait citer aussi la poésie sonore qui s’appuie sur les ressources de la bande magnétique et de la radio (B. Heidsieck, J. Giorno), le rôle d’Internet (support des « calligrammes animés » de Xavier Malbreil ou de la première version en ligne du « roman » Tumulte de François Bon) - les nouveaux médias et leurs potentialités hypertextuelles pouvant également être convertis en procédés d’écriture, comme dans le fameux roman The House of Leaves de M. Z. Danielewski.
Il faudrait également étudier les auteurs dont le succès s’est construit à partir de cette position-frontière entre littérature et pop culture : on pourrait citer Douglas Coupland et le déjà classique Generation X. Tales for an Accelerated Culture, qui inclut en marge illustrations, publicités et slogans propres à la pop culture ; V. Ravalec, auteur du roman primé Cantique de la racaille, mais aussi d’une B.D. inspirée des mangas japonais, Tokio girls, et scénariste passionné de rock’n’roll ; ou encore le très controversé Maurice G. Dantec, dont les œuvres parviennent à « mixer » le polar, la SF, le roman-feuilleton, voire l’essai.
Enfin, à l'heure du phénomène de la Longue Traîne - cette diversification de l'offre culturelle sous toutes ses formes permise par l'explosion d'Internet -, on peut être tenté d'interroger la notion même de « culture de masse ». En la personne du blogger, par exemple, la notion de pop culture trouve à la fois une incroyable renaissance et une limite ultime : quand chacun peut devenir écrivain sur la toile et trouver un public fidèle, peut-on encore parler de « culture de masse » ? Quelles transformations ces phénomènes impliquent-ils sur « l’objet littéraire » ?
C’est à tous ces procédés d’emprunts, d’interférences et de rapprochements entre littérature et pop culture que nous souhaitons nous intéresser, sans exclusion de genres, mais dans une perspective qui reste fidèle à l’orientation comparatiste de la revue.
Les propositions de communication (3000 signes, 500 mots), accompagnées d’une brève bibliographie et d’une courte présentation du rédacteur, doivent être envoyées avant le 26 octobre 2009 en fichier word ou rtf à l’adresse : lgcrevue@gmail.com en suivant la feuille du style de la revue : http://trans.univ-paris3.fr/spip.php?article71. Les articles retenus seront à envoyer pour le 23 décembre 2009. Nous rappelons que la revue TRANS- accepte les articles rédigés en français, anglais et espagnol.
http://trans.univ-paris3.fr/spip.php?article175
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